dimarts, 19 d’agost de 2014

CHICA FRÍA

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Cuando el corazón se hiela, se congela, no tiene aliento. Cuando el corazón se seca. Puede ser que hay personas que no tienen derecho a amar ni ser amadas. Quizá hay almas que quedan castigadas a vagar sin rumbo, solitarias en un callejón sin salida.

Una hoja blanca, diario sin palabras, un libro sin historia. ¿Dónde está el límite? El límite lo encuentras cuando no te quedan fuerzas y te das cuenta que cuando una gota de agua te toca tu piel seca y solo quieres que también se seque. Te da miedo el cariño y te apartas de todo peligro que pueda ocasionar que tu corazón entre en calor.

La lluvia ya no tiene el mismo sentido que antes, tu aliento no mancha las ventanas, tus ojos dejan de brillar. Las noches pierden el sentido, el amanecer te da miedo, tus palabras ya no tiene receptor… Reprochas abrazos, besos, caricias de desconocidos e incluso de los amigos.  
Il·lustració: Sara Herranz

A nadie le importas, nadie te necesita. Solo quieres desaparecer. Eres un granito de arena. Una gota en el mar, una nube en el cielo, una hoja en otoño, un beso en un momento de calentura, un punto en un libro, un error en el sistema.


Simplemente eres hielo.